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viernes, 20 de enero de 2017

El quieto

Habilidad canina: Quieto o permanencia
Quieto de Buddy en el campo, desde posición de tumbado

El quieto o también conocida "permanencia", es una de las habilidades caninas más frecuentes pero la que requiere más autocontrol por parte del perro. Consiste en que se mantenga quieto sin moverse hasta que volvamos a pedirle otra habilidad.

Cachorros, perros jóvenes y perros nerviosos
Éste ejercicio es difícil para cachorros, perros jóvenes o perros muy nerviosos, en el caso de que tengas un perro como los que acabo de citar es importante que tengas en cuenta que su capacidad de concentración es reducida y es un ejercicio complicado dado que requiere de un gran autocontrol por parte de perro. Antes de insistir en este tipo de habilidad te aconsejo que busques otras más sencillas donde el perro se lo pase bien y tenga más motivación por seguir aprendiendo a tu lado. Algunas pueden ser: el sentado, el tumbado, la llamada o la diana.
Si aún así piensas que es capaz, dado que ya sabe todas esas habilidades citadas, solo aconsejo practicarlo:
- Después de un paseo de calidad.
- Tras un ejercicio de olfateo (búsqueda de recompensas).
- En horas del día que esté más relajado y sin ninguna distracción.
Si aún así ves que le cuesta, intenta practicarlo más adelante (en el caso de cachorros y perros jóvenes), no tengas prisa, las habilidades siempre se pueden practicar.
¡Un perro nunca es demasiado mayor para aprender cosas nuevas!
Aunque tu perro no sea un cachorro, perro joven o nervioso, puede resultarle igual de difícil éste ejercicio si le pides demasiado (te alejas demasiado o pides que se mantenga mucho tiempo) sin antes haberle enseñado. Es imprescindible que vayas muy poco a poco.
Esta habilidad es muy útil y la puedes utilizar para momentos determinados del día a día: abrir la puerta de casa, ponerle el cuenco de comida en el suelo, abrir la puerta del coche... pero no lo aconsejo si llega un punto que perdemos de vista al animal, por ejemplo, lo dejamos en la calle solo. 
Si por lo que sea, el perro nos sigue NUNCA debemos castigarle, por favor, no castigues a tu perro por seguirte, es un gran error por nuestra parte, vuelve a empezar el ejercicio si ocurre. Si ves que pierdes la paciencia, para la práctica, vuelve a leer el paso a paso y los consejeros e inténtalo de nuevo, o más tarde.


Consejos para practicar la habilidad
  • Empezar en un lugar totalmente cerrado, sin ruidos, personas, perros y otros estímulos.
  • Es recomendable que el perro esté tranquilo y relajado elige momentos del día en los que el animal se encuentra en éste estado, por ejemplo, después de un paseo de calidad.
  • Realiza sesiones muy cortas, máximo 5 minutos, puedes hacer varias al día, siempre respetando éste tiempo de práctica.
  • Utiliza recompensas: premios (fáciles de tragar, por ejemplo, trozos de salchichas o jamón de pavo cocido de tamaño de un guisante). Se generoso al principio y cada vez que vayas aumentando la dificultad.
  • Olvida las correcciones, solo conseguirás inseguridad en el perro y un menor entendimiento del ejercicio.
  • Practica el 'quieto' desde el sentado o tumbado, le será más fácil a tu perro.
  • Ofrece una camita o manta suave y calentita para practicar encima el ejercicio, especialmente en perros frioleros y comodones.
  • Ten paciencia y ves muy POCO A POCO ¡No corras! no tengas prisa por desplazarte demasiado rápido, poner antes de tiempo la palabra o practicarlo en sitios con muchas distracciones.

Paso a paso
  1. Enseñar comportamiento: Enseñar el comportamiento de estar quieto SIN DECIRLE LA PALABRA: pídele un sentado o un tumbado y ves premiando por estar quieto en esa postura. Si se levanta, vuelve a pedirle el sentado o quieto y premia varias veces si ves que se mantiene en la postura. Practica varios días éste ejercicio en un entorno sin distracciones, y recuerda no introducir la palabra del 'quieto' aún.
  2. Añadir palabra: Una vez que hayamos practicado lo suficiente el punto 1, vuelve a seguir los mismos pasos comentados y ésta vez, antes de premiar añade la palabra 'quieto' y premia por permanecer quieto. Es importante que tu tono de voz sea tranquilo. Cuanto más practiques éste ejercicio mejor lo realizará tu perro. Práctica éste ejercicio varios días en un entorno sin distracciones. 
  3. Añadimos dificultad: por cada día o varios días (depende del perro), nos iremos alejando paso a paso, sin prisa pero sin parar de practicar. Alejate un paso y vuelve rápidamente, y premia. Sigue practicando el ejercicio hasta llegar a la distancia que desees, siempre en varios días, semanas e incluso meses, no pretendas en la primera sesión llegar hasta aquí porque el perro puede que se frustre. 
  4. Es el momento de añadir distracciones y duración. Iremos premiando cada vez más tarde, al principio a los 3 segundos, luego a los 5/6 segundos, después a los 10 segundos e iremos aumentado progresivamente.
Insisto, es un ejercicio que requiere de gran autocontrol por parte del perro y se debe realizar en varias sesiones, no se debe intentar llegar al paso 3 ni 4 el primer día. Con paciencia y siempre ir practicando según el nivel del perro y sus avances podrás conseguir grandes resultados. 

A continuación podrás ver un vídeo de Buddy realizando el ejercicio del quieto junto con otras habilidades como el sentado y la llamada, todas de forma unida. Éste es un ejemplo de trabajo final, él es un perro adulto y todas esas habilidades fueron enseñadas y practicadas hasta el momento.

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