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jueves, 20 de enero de 2011

Curva de extinción ¿Qué es?

Curva de extinción


Cuando se trabaja con perros con métodos amigables, evitando castigos, presiones y miedos innecesarios una de las técnicas más utilizadas es la extinción. Sucede que la mayoría de los comportamientos indeseados que realizan los perros están directamente relacionados con la intención de llamar nuestra atención. Así, algunos perros, a falta de toda la atención en forma de caricias, interacción positiva, juego y compañía que les gustaría recibir, empiezan a encontrar otras maneras menos satisfactorias pero aun así reforzantes.

Esto ocurre cuando un perro que quiere que estemos
pendientes de él y no lo consigue, de repente ladra y
nos giramos hacia él y le decimos “¡eso no!”.

Nuestro perro agacha las orejas, deja de ladrar y ve como
volvemos a girarnos hacia la tele para seguir viendo el
noticiero ycontinuamos ignorándolo… entonces
el perro da unas vueltas, vuelve a estar nerviosillo y ladra…
“¡Calla!”

Sin saberlo estamos entrenando paso a paso su capacidad
de ladrar cuando se le presta atención... (El simple hecho de decirle ese ¡Eso no! o ese ¡Calla!).

¿Cómo puede ser esto si le estoy castigando por hacerlo?
Pues bien, resulta que cuando le reñimos, también le prestamos atención, que es exactamente lo que el quería.
Los niños (y lo grandes también) hacen lo mismo, con el tiempo saben qué cosas te molestan y si no les prestas atención cuando te la demandan se dirigen automáticamente a hacerlas, puesto que así les tendrás que prestar atención si o si.

Creo que es hora de asumir responsabilidades y entender que, sin quererlo, hemos sido nosotros los que le hemos enseñado a hacerlo y que en el ultimo de los casos a nuestro perro (o niño) le gustaría que le prestáramos atención de otra forma y no tener que conformarse con esta realidad. Es entonces cuando entra en juego la técnica de la extinción de un comportamiento. Y se basa ni más ni menos que en dejar de reforzar comportamientos que nos molestan de nuestro perro.
Es decir, nuestro perro podrá entender, ahora sí, qué nos molesta y qué no, y lo aceptará de muy buen ánimo puesto que lo que menos quiere es una mala relación. La famosa “curva de extinción de un comportamiento”. Este nombre se refiere al proceso de pasar de reforzara dejar de hacerlo.

Volvamos al ejemplo:
Ya han pasado meses con nuestro
perro ladrando y nosotros pidiéndole que se calle una y
otra vez.
Entonces:
Decidimos no prestarle más atención cuando ladre, así nuestro perro entenderá que no es una buena forma de llamar la atención y dejara de hacerlo… y es rigurosa mente cierto.
Solo que antes de que estos suceda el perro empezara
a ladrar más fuerte, más tiempo, probablemente gemirá,
nos dará con la pata y alguna cosilla más.
Y esto por qué?!?!?!?
Porque él aun no entiende nuestro cambio de decisión.
Nosotros pensamos en cambiar algo, pero él no lo sabe,
por lo que parece pensar “EEoo, estoy aquiiii, no
escuchas o qué?!”
Entonces la primera vez que lo hagamos, seguramente
será duro de soportar, así también pasará la segunda vez y no sea hasta la tercera que empezará a entender que ya no prestarás atención por ladrar.
Normalmente utilizando bien esta técnica, se obtienen buenos resultados en pocos días, dependiendo de cuánto tiempo se le ha reforzado.

Sobretodo debes confiar en que tu perro, llegará a entender lo que le quieres decir y tener mucha paciencia.


Fuente: Nicolas planterose

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